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Carlos Bevilacqua, Página 12
“Al condensar las acciones más
significativas que ocurren durante una milonga, Anoche
no sólo puede llegar a ilustrar al neófito en la
materia, sino que termina exponiendo los claroscuros
del alma humana en cualquier ámbito. Las actitudes de
los personajes reflejan el romanticismo, la coquetería
y la felicidad del bailarín, pero también su vanidad,
la histeria del que no sabe bien qué quiere y el
desconcierto, ya sea ante un cabeceo confuso o luego
de un desaire amoroso. La puesta en escena es bien
módica: apenas seis bailarines-actores interactuando
alrededor de ocho sillas alineadas. Son las
interpretaciones de tono caricaturesco las que
consiguen retratar personajes arquetípicos o generar
situaciones cómicas, casi siempre a partir de recursos
coreográficos originales, como algunos juegos con la
inercia en parejas manejadas por terceros.”
Gabriel Plaza, La Nación
“Camila Villamil es una de las
coreógrafas y directoras más jóvenes de la escena. Su
trabajo en el espectáculo Anoche. Un baile de tango,
creado junto a Laura Falcoff, llegó tiempo después de
un largo peregrinar por las milongas y espectáculos
acrobáticos. "Yo soy antes que nada una milonguera y
después me fui acercando al escenario como
profesional. Entonces mi búsqueda estética es a través
del mundo de la milonga, porque para mí el tango que
nace y se desarrolla en ese espacio conserva la
esencia. Quería llevar ese ambiente milonguero al
escenario para recrear esos encuentros y desencuentros
que son material para la obra. Para mí, el tango
escenario corre por otro carril", cuenta la joven
bailarina y protagonista de Anoche. Un baile de
tango.”
El Tangauta
El mundo de la milonga -una milonga de cualquier
época y cualquier lugar- es lo que se propusieron
llevar al escenario Laura Falcoff y Camila Villamil,
directoras y coreógrafas de “Anoche. Un baile de
tango”. Este espectáculo puramente de danza, sin
palabras.
“Anoche” fue estrenado en julio de 2007; luego hizo
una seguidilla de funciones hasta febrero de este año
y ahora, en su regreso, trae algunos cambios: nuevo
vestuario, nuevos temas musicales y una estructura
también renovada gracias a la experiencia de mostrarlo
al público, experiencia que fue provocando en las
directoras la necesidad de dar ciertas vueltas de
tuerca. Lo que había comenzado siendo una apuesta un
poco experimental -cómo contar escénicamente las
relaciones entre hombres y mujeres a través de las
múltiples formas del baile de tango popular- alcanza
ahora una forma madura.
La riqueza de estilos del tango salón, la propia
riqueza del tango-danza en su expresión más genuina,
sirven aquí para narrar pequeñas historias de
encuentros, de vínculos y también de soledades.
“Anoche” contiene -en diferentes dosis- misterio,
lirismo, pasión y humor, así como una pintura de
personajes arquetípicos.
“Anoche (Un baile de tango)” es un espectáculo
sobre hombres y mujeres cuya noche transcurre en un
salón de baile de cualquier época. No importa si
ocurrió en 1950 o si ocurrió ayer mismo: las
expectativas, las complicidades, las ilusiones, las
desilusiones y las alegrías son las mismas de todos
los tiempos.
Moira
Soto, Página 12
"Escenas de la vida milonguera
donde se baila el tango apasionadamente, obsesivamente,
han sido recreadas por Camila Villamil en el seductor
espectáculo Anoche..."
Irene
Amuchástegui, 10Tango
"Anoche despoja al tango de
destrezas, psicología y acervo coreográfico, para
presentarlo en la insospechada riqueza de su unidad
mínima, la caminata, y su expresión más refinadamente
sutil e inasible, la pausa."
Gabriela
Saidón, Clarín
"Se percibe, sutil, un cabeceo,
puede "verse" la histeria y el deseo, la humillación
de la que plancha o el lucimiento del compadrito, en
una obra de resistencia contra el género for export."
Eduardo
Giorello, Ambito Financiero
"…una reflexión acerca de los
comportamientos humanos en un microcosmos social como
éste, exponente de las raras formas que adquiere a
atracción física, intelectual o emocional entre las
personas."
César
Pradines, La Nación
"La obra exalta el baile, pero no
desde un lugar de exhibicionismo, sino como un
vehículo de relación. Hay una mirada femenina que se
denota en la sutileza con la que se establecen las
relaciones; atenta a quitarle todo viso de
exhibicionismo."
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